7 mayo, 2019

Contra todo pronóstico, Liverpool, remontada de manera épica y derrota 4-0 al Barcelona para clasificar a la Final de la UEFA Champions League.

Lionel Messi, fue controlado, el Barcelona no metió ni las manos en un partido que tuvo como epitafio una jugada de concentración en el cuarto gol.

Desde los siete minutos, Alba se equivocó al no poder despejar de cabeza lo cual permitió que el mediocampista Xherdan Shaqiri le diera el balón a Jordan Henderson, quien entró como bayoneta entre la defensa culé.

Su disparo fue atajado por Ter Stegen pero el delantero Divock Origi contrarremató a gol para el 1-0.

Para la parte complementaria, el técnico Jürgen Klopp, ingresó de cambio al holandés Georginio Wiljnaldum, para cambiar el partido.

El holandés consiguió un doblete que volvió a la vida y desencadenó el You Never Walk Alone en las tribunas.

Messi tuvo algunos remates a gol pero nunca con la contundencia necesaria. Qué razón tenía cuando declaró que Dembelé no debió fallar el 4-0 en la ida.

Los ingleses no se dieron el lujo de llegar a tiempo extra, tenían en la lona al campeón de España y no lo dejaron vivir.

Todo gracias a que Alexander Arnold mostró su gran concentración y viveza y cobró un tiro de esquina cuando el Barcelona apenas tomaba las marcas en el área. El balón llegó para Origi que consiguió el 4-0 y el milagro estaba consumado.