28 abril, 2020

Han pasado 29 años desde que los Chicago Bulls eliminaran a los Detroit Pistons en las Finales del Este de 1991. Sin embargo, hay heridas que ni siquiera el tiempo permite cicatrizar. Al menos eso es lo que están demostrando los integrantes de ambos equipos, cuya enemistad ha revivido en los últimos capítulos de ‘The Last Dance’.

Una rivalidad personificada en dos personas, Michael Jordan e Isiah Thomas, y en un momento, cuando el base de los Pistons se retiró de la cancha sin felicitar a los Bulls después de que estos eliminaran a los Bad Boys por primera vez en tres años.

En un momento del documental Jordan ve las imágenes y la explicación de Thomas, dejando claro que no tiene ninguna intención de cambiar su pensamiento: “Eso es basura, me da igual lo que me pongas, no hay forma de convencerme de que él era un imbécil”.