1 junio, 2020

Se sigue estudiando escenarios para poder disputarse en la ciudad de Nueva York, la más afectada del país por la pandemia del coronavirus.

Dentro de las medidas de protocolo que se estudian están que los tenistas llegaran a la ciudad de los rascacielos en vuelos chárter fletados para ellos con un número reducido de ocupantes si proceden de Europa, América del Sur y Asia; que antes de abandonar sus respectivos países dieran negativo en la prueba del COVID-19; todos residirían en el mismo hotel de Manhattan; test diarios de temperatura al entrar en las instalaciones; y uso de los vestuarios sólo los días de partidos.

De igual forma se estudia que los partidos en categoría individual masculina fueran al mejor de tres sets, algo que deben aprobar los jugadores a través del Consejo que preside Novak Djokovic y en el que también están Rafael Nadal y Roger Federer.

A pesar de que la USTA tiene sobre la mesa la opción de trasladar el Abierto a Orlando o Indian Wells, la ciudad de Nueva York insiste en mantenerse como sede. Pase lo que pase, en caso de jugarse no habría público en las gradas y se reduciría también el número de jueces de silla en las pistas.