16 julio, 2020

El Estadio Alfredo Di Stéfano fungió como un templo que jugó a favor del Real Madrid. Los merengues se hicieron fuertes en su campo alterno y no dejaron escapar un solo punto como local, tampoco de visita, esa fue la clave. Diez victorias consecutivas tras la reanudación luego del confinamiento que le cayeron mejor que a nadie a los de Zinedine Zidane.

Dentro del terreno de juego, la misma tónica que los partidos anteriores: ventaja y a sufrir.