26 agosto, 2020

La muerte de Jacob Blake a manos de la policía ha vuelto a poner en pie de guerra a los Estados Unidos y ha abierto una nueva brecha en la lucha contra el racismo. Y como ocurrió con el caso de George Floyd, la NBA no es impermeable a uno de los sentimientos que más divide a la sociedad estadounidense.

Con los jugadores en la burbuja de Orlando practicamente en shock por los sucesos que se saldaron con la muerte de Blake tras ser disparado por un policía en siete ocasiones y por la espalda, los Playoffs corren serio riesgo. Y es que el primer partido de las semifinales del Este entre Boston y Toronto podría no celebrarse.

Los jugadores de los Raptors y de los Celtics se plantean seriamente boicotear esa primera cita, y el propio entrenador del equipo canadiense, Nick Nurse, elegido mejor técnico de la temporada regular, confirmó que el equipo se reuniría para tomar una decisión definitiva sobre las protestas a llevar a cabo, y no descartó la posibilidad de no disputar el choque.