17 enero, 2021

No hay estadística que más se correlacione con ganar que dominar el diferencial de entregas. Si cuidas el balón y el rival no lo hace, ganabas el 86.3% de partidos en temporada regular. Ésa fue la fórmula que utilizaron los Buccaneers de Tampa Bay, que habían perdido los primeros dos partidos del año ante los Saints, pero el domingo sacaron petróleo de los errores de Nueva Orleans para ganar el más importante, 30-20 en la ronda divisional de los Playoffs, para citarse con los Packers por el boleto al Super Bowl.

Los Bucs lo empataron 13-13 antes del descanso, pero los Saints anotaron al inicio del segundo medio, con su mejor serie del partido, en otra recepción de anotación de Tre’Quan Smith. Tampa Bay volvió a iniciar mal a la ofensiva y los Saints iban camino a poner dos posesiones de distancia cuando Jared Cook no protegió el balón y revivió a los Bucs.

 Asi que el partido estaba en los hombros y en el brazo veterano de Brees. Y como pasara en 2019 ante los Rams y en 2020 ante los Vikings, no pudo pese a jugar en casa. Volvió a forzar el ovoide y fue interceptado por Devin White. Con tres entregas, la marca cae a 9-139. Nueva Orleans no fue el décimo que superó eso, porque la defensiva no pudo hacer el trabajo y llegó el tercer touchdown de los Bucs. Tres entregas, 21 puntos.